El delito de torturas es un delito poco habitual pero no por eso carente de gravedad. Es obvio, dicen nuestros Abogados delito de tortura que este delito supone un ataque a los derechos fundamentales de los ciudadanos en el delito de tortura se configura como un ataque cualificado por la condición funcionarial del sujeto activo que, como tal, tiene el deber precisamente de proteger con más énfasis estos derechos fundamentales.

El bien jurídico protegido es el correcto ejercicio y legítimo de la función pública por parte de sus representantes en aras de la defensa de los derechos fundamentales de los particulares protegidos por la Constitución. El delito de torturas está recogido en el Código Penal en un epígrafe también dedicado a otros delitos contra la integridad moral.

De hecho, en primer lugar la ley incide en lo que considera como delito contra la integridad moral, señalando que será aquel que comenta una persona que inflinja a otra un trato degradante, menoscabando su integridad moral. No existe una definición clara de los actos que pueden entrar aquí, y por ello se podrá utilizar para incluir aquellos actos que menoscaben la integridad moral de una persona y no se puedan incluir en otros tipos penales más específicos.

Abogados especialistas en delito de tortura

En cuanto al delito de torturas, la ley señala que comete tortura la autoridad o funcionario público que, abusando de su cargo, y por determinadas razones que explicaré a continuación, somete a otra persona a condiciones o procedimientos que le supongan sufrimientos físicos o mentales, la supresión o disminución de sus facultades de conocimiento, discernimiento o decisión o que, de cualquier otro modo, atenten contra su integridad moral.

La acción consiste en someter al sujeto pasivo a condiciones o procedimientos que, por su naturaleza, duración u otras circunstancias, supongan sufrimientos físicos o mentales, la supresión o disminución de sus facultades de conocimiento, discernimiento o decisión, o cualquier otro procedimiento que atente contra su integridad moral. La configuración de la tortura en Derecho internacional, que es la misma que la del Código Penal, exige la concurrencia de tres elementos:

Un elemento material consistente en las propias acciones que constituyen la tortura.

La cualificación del sujeto activo como representante del poder del Estado es el que marca la gravedad del hecho según nuestros Abogados delito de tortura. Exige que el sujeto activo sea autoridad o funcionario público, o autoridad o funcionario de instituciones penitenciarias o de centros de protección o corrección de menores. Elemento teológico que exige una determinada finalidad para configurar autónomamente el delito. Ese fin perseguido es la obtención de una confesión o información de cualquier persona o castigar a alguien por cualquier hecho que haya cometido o se sospeche que ha cometido, o por cualquier razón basada en algún tipo de discriminación. Este elemento teológico es un especial elemento subjetivo del tipo que caracteriza al delito de tortura indagatoria y que justifica una pena mayor al expresar un ataque contra bienes jurídicos fundamentales y el abuso del sujeto activo por su condición de funcionario.