Somos despacho de Abogados Penalistas en la Vanguardia de la defensa de expedientes de delito de detención de Ilegal respecto de Guardias Civiles. Parece que no son expedientes habituales pero sí que dan con habitualidad. Somos Abogados de Guardia Civil investigado por detención ilegal y defendemos este tipo de expediente con las máximas garantías para nuestros clientes.

Cuando la detención se lleva a cabo en el curso de una detención legal, pero sin cumplir los requisitos formales, el delito se transforma en un delito contra las garantías constitucionales. Si la autoridad o funcionario lleva a cabo una detención directamente ilegal, con abuso de su cargo, fuera de los casos permitidos en la Ley y sin mediar causa por delito, se impondrá la pena en su mitad superior, además de una inhabilitación absoluta por tiempo de ocho a doce años. Se trata de una agravación por razón de la cualidad y del abuso de su función llevado a cabo por el funcionario público, pero el delito es una detención ilegal común igual que cuando la comete un particular.

Tipo cualificado de tercer grado, art. 166 C.p. El culpable de la detención ilegal o secuestro que no dé razón del paradero de la persona detenida, será castigado con la pena superior en grado, salvo que la haya dejado en libertad. Este precepto solo puede aplicarse a los que, una vez detenidos, procesados y juzgados por un delito de detención ilegal, no dan razón del paradero del detenido, en la medida en que éste no haya aparecido. Si se prueba que el encerrado ha sido asesinado, habrá concurso de delitos.

Guardia Civil investigado delito de detención ilegal de éxito

El delito se consuma cuando se ha producido el resultado de privación de libertad. Cabe tentativa. El que proporcionare lugar destinado a la ejecución del delito responde como cooperador necesario, aunque si está ya previamente relacionado con los ejecutores de la detención puede ser considerado coautor. La acción consiste en la privación al sujeto pasivo de la posibilidad de determinar por sí mismo su situación en el espacio físico con indiferencia de las proporciones de este último. El resultado es la privación de libertad ambulatoria, con cuya realización se consuma el delito.

Las detenciones ilegales no requieren ningún elemento subjetivo específico además del dolo. El consentimiento del sujeto pasivo justifica, en principio, la privación de libertad. De no mediar consentimiento hay que determinar si existe estado de necesidad, como sucede por ejemplo con el internamiento de enfermos mentales peligrosos en los casos en que esta peligrosidad no pueda ser eliminada de otro modo. La observancia de estos preceptos, igual que el cumplimiento de los requisitos formales que autorizan a las Fuerzas del Orden Público, excluyen la antijuricidad de la detención. En algunos casos está permitido al particular detener a otro particular, como es el caso del delincuente “in fraganti”, al fugado de un establecimiento penal, al penado o condenado que estuviese en rebeldía, etc. Basta la creencia racional de que el detenido se encuentre en alguna de estas circunstancias. El sujeto activo que cree erróneamente que su conducta se halla justificada por actuar en el ejercicio de un derecho o con consentimiento del sujeto pasivo, actúa en error sobre la antijuricidad de su conducta.

Cabe la autoría mediata, incluso sirviéndose de la autoridad como instrumento. El art. 168 C.p declara expresamente punibles en este delito de detenciones ilegales la provocación, la conspiración y la proposición, castigándolas con la pena inferior en uno o dos grados a la señalada al delito de que se trate.