Dicen nuestros Abogados delito de amenazas en Málaga que las amenazas se consuman cuando llegan al conocimiento del amenazado. En algún caso cabe que la amenaza no llegue a conocimiento del amenazado, sino de un tercero que la denuncia, pudiendo apreciarse tentativa. En la práctica es el amenazado el que decide hasta que punto la expresión puede tener intensidad suficiente como para perturbar su libertad o sentimiento de seguridad, y determinar si el delito existe y, por tanto, se ha consumado.En la amenaza condicional se distingue según si el culpable hubiera conseguido su propósito o no.

Es necesario el dolo, que en el caso del delito de amenaza en Málaga condicional debe referirse también a la consecución de lo que el que amenaza solicita (una cantidad de dinero, la realización de una determinada actividad). En los casos de bromas pesadas y de falta de seriedad de la amenaza, podrá aplicarse el delito leve contenido en el art. 171.7 CP.

tentativa del delito de amenaza en málaga

La doctrina dominante, dicen nuestros Abogados delito de amenaza Málaga, sostiene que las amenazas se consuman cuando llegan a conocimiento del amenazado. El algún caso cabe que la amenaza no llegue a conocimiento del amenazado sino de un tercero que la denuncia (así, por ejemplo, la carta amenazadora es interferida antes de que llegue a su destinatario), pudiendo apreciarse tentativa, aunque en la práctica, es el amenazado el que, una vez tenga noticia de la amenaza, decide hasta qué punto la expresión objetivamente amenazante puede tener intensidad suficiente como para perturbar su libertad o su sentimiento de seguridad.

Art. 169 CP: “El que amenazare a otro con causarle a él, a su familia o a otras con las que esté íntimamente vinculado un mal que constituya delitos de homicidio, lesiones, aborto, contra la libertad, torturas y contra la integridad moral, la libertad sexual, la intimidad, el honor, el patrimonio y el orden socioeconómico, será castigado:

1º Con la pena  de prisión de 1 a 5 años, si se hubiere hecho la amenaza exigiendo una cantidad o imponiendo cualquier otra condición, aunque no sea ilícita, y el culpable hubiere conseguido su propósito. De no conseguirlo, se impondrá la pena de prisión de 6 meses a 3 años. Las penas señaladas en el párrafo anterior se impondrán en su mitad superior si las amenazas se hicieren por escrito, por teléfono o por cualquier medio de comunicación o de reproducción, o en nombre de entidades o grupos reales o supuestos. Cuente con nuestros Abogados Penalistas Málaga y quédese tranquilo.

En el caso en que se realice de forma inmediata el mal que se amenaza y éste fuera constitutivo de algún delito, la amenaza se consume por estos delitos, pero no si existe un lapso de tiempo entre la amenaza del mal y su realización. A menudo las amenazas no son más que medios de comisión de otros delitos.

En el Código Penal se tipifican delitos cuya modalidad ejecutiva típica consiste en la aplicación de la violencia o intimidación en las personas, como el robo con intimidación, constituyendo así delitos complejos en una sola unidad. Cabe aplicar las reglas del concurso en los casos en que las amenazas o coacciones no sean elementos típicos de otros delitos.